La historia de Maokai
Maokai solía estar quieto. Antes de que las Shadow Isles cayeran, era un espíritu de la naturaleza que se contentaba con permanecer arraigado en un solo lugar, sin la furia que ahora define casi todo lo que hace. La suavidad que alguna vez tuvo tampoco sobrevivió a la transición. Un cataclismo mágico acabó con esa vida tranquila, y solo las Aguas de la Vida empapadas en su duramen evitaron que terminara junto con ella: sobrevivió, aunque no realmente como él mismo.
Lo que emergió en su lugar fue un colosal treant en guerra permanente con lo que se convirtió su hogar. Golpe de Zarza y Lanzamiento de Retoño le dan formas de controlar el terreno y castigar a cualquiera que se quede demasiado tiempo entre la maleza, Avance Retorcido le permite avanzar sin poder ser objetivo antes de inmovilizar a su objetivo en el sitio, y Agarre de la Naturaleza, su definitiva, arrastra un colosal muro de espinas por el campo de batalla que nada supera con facilidad. Su pasiva, Magia de Savia, lo cura mediante ataques básicos siempre que un hechizo impacta cerca, algo apropiado para una criatura cuya entera segunda vida ha consistido en recuperar lo que la no-muerte intenta arrebatarle una y otra vez. Tanto como top laner como support, puede plantarse donde la pelea más necesite un muro. Restaurar las Shadow Isles a algo parecido a su antigua belleza sigue siendo el objetivo real; por ahora, mantener la línea contra horrores como Hecarim es lo que ocupa la mayoría de sus días.
Nada de esto parece pacífico, y Maokai no pretende lo contrario. Mide el progreso menos por los momentos de calma que por cuánto menos de la influencia de la Niebla Negra queda en pie al final de cada pelea, una raíz retorcida a la vez. Es un trabajo lento y agotador, y ha hecho las paces con ese ritmo. Otros errantes de las Shadow Isles como Gwen emergieron del mismo cataclismo con formas aún más extrañas, aunque pocos cargan con la mezcla particular de pena y deber obstinado de Maokai.
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