La historia de Jax
El sarcasmo no suele ser un arma, pero Jax lo maneja con la misma soltura con la que empuña cualquier arma de forma extraña que tenga a mano. Se le recuerda, cuando se le recuerda con precisión, como el último maestro de armas conocido de Icathia — un lugar que ya no existe en ninguna forma que merezca la pena visitar.
La caída de Icathia fue autoinfligida: su gente buscó un poder que no comprendía y abrió un camino para que el Void se derramara. Jax y los pocos que sobrevivieron a ese error hicieron después un voto silencioso de proteger los restos que quedaran del mundo, una promesa que lo ha mantenido en movimiento mucho más tiempo de lo que cualquier vida debería permitir.
La magia vuelve a crecer en todo Runeterra, y con ella, la antigua amenaza que Icathia liberó una vez está despertando de nuevo. Jax se lo toma menos como una emergencia y más como una excusa para poner a prueba a la gente. Recorre el mundo cargando el último vestigio de la luz de su tierra natal, y mide a cada guerrero con el que se cruza con una simple pregunta: ¿son lo bastante fuertes para estar a su lado cuando importa?
Su estilo de lucha recompensa exactamente ese tipo de confianza. Asalto implacable acumula velocidad de ataque con cada golpe consecutivo, Salto de ataque acorta la distancia hasta cualquier unidad — aliada o enemiga — y Empoderar carga fuerza extra en su siguiente impacto. Contraataque le permite sacudirse una ráfaga de ataques antes de aturdir a todos los que le rodean, y su definitiva, Gran Maestro de Armas, añade daño mágico adicional a cada tercer golpe mientras endurece su determinación en mitad del combate. Es un kit hecho para alguien que ya ha sobrevivido al fin de su propio mundo y ya no ve muchas razones para contenerse.
Jax se juega como un luchador de la calle superior que gasta maná en lugar de energía o furia, un encaje extraño para un maestro de armas que por lo demás parece no tener paciencia para las convenciones. Ese desajuste entre lo que usa para alimentar sus hechizos y cómo lucha en realidad — a pura agresión de golpes consecutivos — es parte de lo que le hace tan difícil de preparar.
Arte de GaleríaJax


