La historia de Lillia
Pocos campeones en Ionia son más difíciles de ver en persona que Lillia. La cervatilla feérica se mantiene en el linde del bosque, observando a los mortales desde lejos en lugar de acercarse a ellos directamente; sus naturalezas impredecibles la fascinan tanto como la inquietan. No se esconde por maldad, solo por nervios: una criatura pequeña y fácil de asustar que reúne valor para importarle a alguien.
Lo que finalmente la saca de las sombras es una conexión rota. Los caminos que antaño llevaban los sueños de la gente hasta el antiguo Árbol del Sueño se han quedado en silencio, y Lillia ha decidido averiguar por qué. Ahora lleva una rama tocada por magia antigua, con la que busca sueños que nadie se ha atrevido a tener todavía: esperanzas y deseos ocultos sepultados bajo el miedo y la costumbre. Cada uno que descubre le permite florecer un poco más, y permite a su dueño respirar un poco más tranquilo. No es una búsqueda que pueda apresurar, y no intenta hacerlo.
En combate, esa misma idea de sacar a la luz lo que está enterrado adopta una forma más afilada. Su pasiva, Rama Onírica, marca a cualquiera al que golpee con daño persistente y prolongado, mientras que Golpes Florecientes y la Semilla Espiral, que rueda lentamente, mantienen a los rivales desgastados y mermados a distancia. Su definitiva, Nana Arrulladora, reúne a todos los enemigos ya tocados por el Polvo de Sueños y los arrastra hacia el sueño, un destino que les cuesta caro en el momento en que se ven obligados a despertar de nuevo. Como luchadora-maga diseñada tanto para la top lane como para la mid lane, puede comprometerse en una pelea sin perder nunca su cauteloso instinto de mirar por encima del hombro.
Ionia ya tiene abundancia de lanzadores de hechizos moldeados por relaciones muy distintas con el poder. Ahri caza con el suyo, Akali domina el suyo con total disciplina, y ambas recorren los mismos bosques en los que Lillia se esfuerza tanto por no ser vista. Frente a ese telón de fondo, la versión torpe y apologética de la magia de Lillia destaca precisamente porque pide muy poco a las personas a las que pretende ayudar, enclavada como está dentro del paisaje espiritual más amplio de Ionia.
Galería Arte de Lillia


